Clara, de 75 años, vive sola en el segundo piso de un caserío vasco. Su rutina se ve interrumpida por la irrupción de un vecino misterioso, que desencadena una serie de apariciones extrañas: rostros que cambian, presencias filosóficas, recuerdos que vuelven. En un viaje que la llevará por distintos lugares dell País Vasco, Clara transita entre lo cotidiano y lo insólito, entre lo tangible y lo que se desliza como un sueño. En cada lugar, los encuentros con esas figuras la acercan a un enigma íntimo. Sin respuestas fáciles, solo el coraje de mirar hacia atrás y seguir adelante podrá revelarle el sentido oculto de su camino.
Formato de rodaje: 35mm.
Duración estimada: 100 – 110 minutos.
Locaciones principales: Vizcaya y Gipuzkoa (País Vasco).
Idioma: Español
Género: Ficción – drama poético con elementos de realismo mágico.
La historia sigue a Clara, una mujer de 75 años que enfrenta su vejez con dignidad, recuerdos y preguntas sin resolver. Un vecino enigmático irrumpe en su vida, tomando distintos rostros: un hombre hostil, un seductor, pensadores o escritores como Ortega y Gasset, Gustavo Adolfo Bécquer o Unamuno, y finalmente la memoria de un amor profundo de juventud, Rafael. Estos personajes funcionan como espejos de su mundo interior y como detonantes de un viaje físico y emocional.
Los personajes secundarios —una vecina, un médico, familiares— aparecen como anclas a lo real, pero nunca logran contener las fuerzas misteriosas que rodean a Clara. Así, la trama se construye en el límite entre lo cotidiano y lo fantástico.
La película transcurre en distintas localidades de Vizcaya y Gipuzkoa. Los escenarios ofrecen contrastes donde se destaca la atmósfera brumosa y espiritual del País Vasco. La propuesta visual tendrá sobrada textura y colores con contraste así como momentos del uso de la niebla, reflejos, espejos, y una fotografía que combina lo naturalista con lo onírico. El ritmo será contemplativo, con silencios y gestos, priorizando la sugestión sobre la explicación. La banda sonora mezclará atmósferas sonoras, fragmentos de música clásica española y silencios que resaltan la intimidad del relato. Todo esto estará de la mano del soporte fílmico 35mm que se usará para rodar.
Con *Romance de la luna negra* quiero explorar la frontera entre la realidad y lo intangible. Me interesa cómo la memoria, el amor y la ausencia se entrelazan en la vejez, no como un final, sino como un tiempo de revelaciones. Clara encarna la fuerza de enfrentar lo no resuelto, y a través de ella propongo un viaje donde lo cotidiano se abre hacia lo poético y lo enigmático.
No busco dar respuestas cerradas, sino abrir preguntas. En este proyecto, los grandes pensadores, escritores y poetas como José Ortega y Gasset, Miguel de Unamuno y Gustavo Adolfo Bécquer aparecen no como explicaciones, sino como reflejos de la mente y el alma de Clara. La película invita al espectador a habitar la ambigüedad, a reconocerse en los silencios y en la niebla, y a descubrir que lo esencial quizá siempre estuvo oculto, esperando ser mirado.